Red de terminales de consumo: diferencias reales entre TCP/IP y RS-485
Al instalar terminales de consumo en un comedor o tienda de personal, la cuestión de la red suele despacharse en la fase de presupuesto, y sin embargo decide cuántas visitas hará en los próximos tres años. El RS-485 ahorra cable y puertos; el TCP/IP ahorra mantenimiento. La diferencia no está en cuál es más moderno, sino en cuál encaja en su instalación.
Qué cambia realmente
· RS-485: todos los terminales cuelgan del mismo par trenzado, un equipo maestro los sondea para recoger datos; no hace falta switch ni dirección IP por terminal · TCP/IP: cada terminal tiene una IP, se conecta a un switch o router y habla directamente con el servidor
RS-485: ventajas sólidas y costes concretos
A favor: basta un par trenzado apantallado para todo el recorrido, no consume puertos de switch y el coste es bajo. Sus 1200 m cubren una planta completa o incluso toda una fábrica, y la señal diferencial resiste bien las interferencias.
En contra: hace falta un concentrador o conversor que haga el sondeo; la velocidad es baja, normalmente 9600 a 19200 bps, suficiente para registros de consumo y poco más. Un corto en un terminal puede tumbar todo el bus y localizar averías obliga a revisar direcciones una a una.
TCP/IP: pensado para tiempo real y gestión remota
A favor: mucha velocidad, los registros suben en segundos, el firmware y la configuración se actualizan en remoto, un terminal averiado no afecta a los demás y se puede alcanzar una plataforma en la nube entre edificios o entre países.
En contra: cable y puerto en cada punto, más el switch. El cableado estructurado hay que planearlo de antemano y llegan con él la gestión de IP y la seguridad de red: no es conectar y listo.
Cómo elegir: mire tres cifras
· Número de terminales: hasta ocho en una misma zona, el RS-485 sobra. Una docena o más, o repartidos por varias plantas, el TCP/IP resulta más cómodo · Exigencia de tiempo real: si acepta descuento offline y recogida posterior, RS-485 basta. Si necesita saldos en vivo y bloqueo inmediato, tiene que ser TCP/IP · Red existente: si el comedor ya tiene puntos de red, el TCP/IP casi no añade coste. Si no hay nada, el RS-485 ahorra una partida importante de cableado
El esquema híbrido es lo más habitual
En proyectos reales lo más rentable suele ser mixto: de cuatro a seis terminales de una misma planta se encadenan por RS-485 hasta un concentrador o equipo de gestión con puerto Ethernet, que luego sube los datos al servidor por TCP/IP. Se ahorran puertos y switches y se conserva el tiempo real.
Notas de instalación
· El RS-485 debe ir en cadena con una resistencia de 120 Ω en cada extremo; nada de derivaciones en estrella · Use cable Cat5e o superior y crimpe bien los conectores; si alimenta por PoE, confirme si el terminal admite PoE o necesita alimentación aparte · Deje un punto de acceso en cada posición para poder aislar un terminal sin dejar fuera a los demás · Separe potencia y datos: ni el RS-485 ni el cable de red deben compartir tubo con 220 V
Qué pasa si cae la red: la línea roja
Sea cual sea la opción, los terminales deben admitir modo offline: sin enlace siguen descontando según el saldo de la tarjeta y el límite por operación, guardan los registros en local (habitualmente de 10 000 a 20 000) y los suben automáticamente al volver la conexión. Un fallo de red no puede impedir que coman varios miles de personas. Ese es el mínimo de cualquier sistema de comedor.
Pregunte dos cosas antes de comprar: cuántos registros offline guarda el terminal y si el límite offline y el número de consumos offline se pueden configurar por turno de comida. Esos dos ajustes determinan la exposición al riesgo durante una caída.
En resumen
Pocos terminales, concentrados y con offline aceptable: RS-485. Muchos terminales, repartidos y con tiempo real: TCP/IP. Para la mayoría de comedores la respuesta correcta es el híbrido: grupos RS-485 con subida TCP/IP. En cualquier caso, incluya la capacidad offline en el pliego de compra.
